Misioneros Huellas ya están en casa

Nuestros 25 misioneros que emprendieron su viaje a inicios de diciembre volvieron para celebrar la llegada de este 2017 en sus casas juntos a sus familiares y amigos. Volvieron renovados y más comprometidos a continuar trabajando al servicio de Dios y los demás.

Los jóvenes estuvieron durante casi un mes compartiendo con diferentes comunidades hispanas de los Estados Unidos,  su apostolado de evangelización a través del arte. Visitaron parroquias y grupos de Nueva York, Maryland, Virginia, Carolina del Norte, Colorado e Illinois, donde compartieron las obras de teatro musical: “La Morenita” y “Retablo de Navidad”.

Además de presentar las obras, los misioneros tuvieron la oportunidad de platicar con los miembros de las comunidades, conocer la difícil situación migratoria, el ritmo de vida y de trabajo de los hispanos, entre otros.

Celeste Miranda, una de las voluntarias que participó por primera vez, relató que inició con un poco de incertidumbre porque nunca había participado en algo así, pero poco a poco se fue acoplando y conociendo más a los otros jóvenes que viajaron con ella. Asegura que lo que más le marcó fue la alegría con la que las gente se les acercaba y platicaba. Además, le tocó celebrar su cumpleaños lejos de casa y por partida triple, junto a otros dos misioneros que también festejaron su natalicio misionando.

“De lo que más me gustó creo que fue ese corre y corre entre las presentaciones y como la gente al final se acercaba súper alegre y hablaba y convivía con nosotros”, comentó Celeste.

Por su parte, Kevin Romero, voluntario y uno de los jóvenes que participó en la misión comentó que regresa “con más de seguir adelante, luchando por personas que no tienen a quien les regale una sonrisa”.

Agradecemos profundamente a todas las comunidades que recibieron a nuestros misioneros, en especial también a las familias que, sin dudarlo, les recibieron en sus casas y les hospedaron, nuestros misioneros aseguran que se sintieron como en casa.